Cocinas minimalistas integradasLas cocinas minimalistas integradas son una apuesta segura. Actualmente las tendencias optan por espacios abiertos y armónicos. Las paredes desaparecen de las estancias, para dar paso al espacio común y despejado.

No importa el tamaño de la cocina o el espacio del que disponemos. Lo importante es crear armonía entre ambientes. La zona común de la casa ya no se limita al salón. Ahora ampliamos esta zona con las cocinas minimalistas integradas.

La razón de elegir un estilo de líneas puras y rectas, no se queda en un sólo motivo. Se busca esa combinación perfecta que se pueda fusionar con el resto de la estancia. Por eso, las cocinas minimalistas integradas son perfectas para conseguir este objetivo.

Es ideal acceder al interior de una vivienda y tener esa sensación de amplitud, dejándonos envolver por el confort que transmite. Las paredes no oprimen el espacio, dejando que la luz inunde todo, sin obstáculos. Visualizando todo desde el primer momento. Las puertas desaparecen para dar paso a nuestra zona común, donde evidentemente está ubicada nuestra cocina.

Cocinas minimalistas integradas

Al tener expuesta la zona común, es muy importante la pulcritud y el orden. Las líneas minimalistas piden pocos objetos a la vista. Estas cocinas, dotadas de gran belleza y serenidad, cuentan con todas las comodidades para su utilización. Ocultando los electrodomésticos como los lavavajillas o las lavadoras. No quiere decir que no estén ahí, lo que ocurre es que no los vemos, porque las cocinas minimalistas integradas se adaptan a los ambientes fusionándose con los estilos de los mismos.

Hay veces que ni siquiera reparamos en su presencia. De repente nos encontramos en un ambiente abierto y lleno de luz, en la misma entrada de la vivienda, con grandes ventanales y techos altísimos.

El equilibrio del espacio nos envuelve y no reparamos en esas cocinas minimalistas integradas. Cuando nos fijamos más, nos damos cuenta que ahí están, perfectamente colocadas y equipadas. Con sus líneas continuas, fusionadas e infinitas en sus posibilidades, para hacernos la vida más fácil y bella.

El diseño en las cocinas minimalistas integradas no tiene fin. Cada vez tiene más posibilidades. Se combinan aceros con madera, blancos con negros, blancos sobre blancos. Es un campo abierto al arte del diseño, trasladándolo a nuestros hogares. Nos damos cuenta que no existen límites en su combinaciones de ambientes. Sólo existen posibilidades.

Cocinas minimalistas integradas

Hay quién opina que el diseño minimalista es frío. Es cierto. Es frío en sí mismo. Por eso es tan interesante. Es un diseño que pierde su frialdad cuando se fusiona. Entonces deja ver su elegancia, llenándolo todo y aportando ese equilibrio perfecto. Las cocinas minimalistas integradas, son la pieza clave en una casa que ha optado por este estilo. No dejan indiferente a nadie. Son el alma de la casa, donde conviven con el resto de mobiliario y objetos indispensables en un hogar.

Actualmente se cuenta con muchos elementos nuevos en el diseño de este tipo de cocinas. Un elemento fundamental son las campanas extractoras. Es muy importante que pasen prácticamente desapercibidas como tal, por eso se las dota de diseño, para complementarse con el conjunto, haciendo que ni siquiera reparemos que están ahí. También se utilizan las campanas de techo, despejando el espacio y evitando que se esparzan los olores de las comidas. Son muy eficaces y siempre tendremos que tenerlas en cuenta como elemento fundamental en nuestras cocinas minimalistas integradas.

Del mismo modo, tendremos que optar por electrodomésticos de integración. Hay una amplia gama de los mismos, haciendo pasar desapercibidos los frigoríficos y lavavajillas. En cambio, no es habitual ocultar los hornos o placas, aunque también se pueden esconder con paneles deslizantes, pero quedan perfectamente encajados en la decoración, resultando agradables al conjunto.

En definitiva, siempre será un acierto optar por nuestras cocinas minimalistas integradas, como siempre totalmente personalizadas de la mano de Lola Rodríguez.

Cocinas minimalistas integradas